EL INSTINTO NATURAL QUE NOS HACE EXPLORAR E INVESTIGAR

Somos personas curiosas por naturaleza pero es durante la infancia cuando se manifiestan más claramente esos deseos por descubrir el mundo. Gracias a ella aprendemos, sólo por el hecho de querer hacerlo porque nuestro impulso interior nos lleva a investigar y a buscar información acerca del mundo que nos rodea. Queremos saber ¿por qué la luna va cambiando su forma o por qué a veces la vemos y a veces no? ¿por qué algunos árboles tienen hojas en verano pero no en invierno? ¿por qué me apetece comer uvas pero ahora no hay? ¿dónde están?, ....  cómo madre, me enfrento a éstas y otras mil preguntas a diario porque igual que yo quería saber cuando era pequeña, mis hijas también quieren respuestas.

 

Esa necesidad por descubrir el mundo en el que vive es nuestra mejor baza para ofrecerle herramientas que cumplan con sus necesidades y además le hagan cuestionarse otras. 

El objetivo de estos materiales, es seguir estimulando esa curiosidad y acompañar a niños y niñas mientras descubren el mundo en el que viven.

La curiosidad prepara al cerebro para el aprendizaje

Cómo podemos ayudarle?

Lo más importante es que no desincentivemos esa curiosidad natural y les permitamos tener la libertad de desarrollarla para que puedan ir aprendiendo de manera autónoma. Tienen que poder observar, tocar, oler,... en definitiva, experimentar con todo lo que les rodea y cuando vayan creciendo, dejarles preguntar e incluso hacerles preguntas para que puedan desarrollar un espíritu crítico. Irán desarrollando esa necesidad de ir actuando por su cuenta siguiendo sus impulsos vitales y nuestro papel sería permitirles ese desarrollo de su autonomía e independencia.

Podemos fomentarla saliendo de casa, yendo a sitios distintos, cuestionándonos el por qué de lo que pasa a nuestro alrededor, motivando una buena capacidad de observación,... Si hablamos de materiales en casa, podemos preparar un entorno amable y organizado que le sea accesible y allí, le ofreceremos propuestas y actividades que vayan en línea con sus intereses y despierten sus ganas de aprender.

 

Ideas para trabajar su conexión con el mundo que le rodea:

-a través de las fases lunares, podemos trabajar varios conceptos. Por un lado, el paso del tiempo utilizando el material a modo de calendario lunar para que puedan entender que los ciclos de la luna se repiten mensualmente y por eso, en la antigüedad, las personas registraban el paso del tiempo basándose en sus diferentes fases.

-también, podemos ayudarles a conocer que la influencia de la luna con respecto a nuestro planeta es básica para el funcionamiento del mundo, tal y cómo lo conocemos. podemos hablar de mareas, de los distintos ciclos biológicos de algunas plantas y animales,...

-a través del veo veo, podemos trabajar la lectoescritura, las matemáticas y la estimulación sensorial: podemos llevarnos el material a nuestras salidas por la naturaleza (tan necesarias para el desarrollo infantil) y jugar a encontrar los elementos que nos indica, así cómo añadir algunos nuevos y también podríamos añadir el número de objetos encontrados. Si la llevamos de excursión en las distintas estaciones, observaremos que algunas plantas o insectos van cambiando.

-la tabla de los sentidos es una de mis favoritas porque nos permite trabajar la educación multisensorial y ser conscientes de nuestros sentidos y de toda la información que nos proporcionan. Podemos hacerles preguntas para trabajar la curiosidad y la observación: qué estás viendo? qué escuchas? a qué huele?... incluso, cómo te sientes? También pueden hacer un dibujo para representar graficamente lo que les apetezca en ese momento. Podéis utilizarla en casa y además llevarla a cualquier sitio para averiguar cosas de vuestro entorno, qué tal a la playa?, a la montaña?, o incluso al médico?

Sobretodo, recuerda no presionarle ni tener expectativas de ningún tipo cuándo le ofrezcas los materiales. Simplemente está jugando, y cada persona tiene su propio ritmo.

MATERIALES DISPONIBLES